El debut del “Lux Tour” fue en Lyon, Francia, donde la artista ofreció un espectáculo místico, teatral y emocional, combinando música, danza y elementos visuales muy simbólicos.
La puesta en escena estuvo inspirada en lo religioso y lo operístico, con una estética que mezclaba ballet, ópera y hasta energía de rave, creando una experiencia casi espiritual para el público.
Rosalía apareció inicialmente como una bailarina de ballet dentro de una gran caja, dando inicio a un show dividido en actos, con cambios de vestuario, dramatismo y una narrativa muy cuidada.
El concierto incluyó temas de su nuevo álbum Lux junto a éxitos como Saoko y La fama, logrando un equilibrio entre lo experimental y lo comercial.
En resumen: Rosalía no solo cantó… transformó el escenario en un espacio sagrado de arte, emoción y espectáculo, consolidando una de las giras más ambiciosas de 2026.