Mientras el sector privado valora como “oportunas” las acciones anunciadas por el presidente Luis Abinader, gran parte de la población expresa incertidumbre ante posibles aumentos en alimentos, transporte y servicios.
Santo Domingo.– Las recientes medidas económicas anunciadas por el presidente Luis Abinader han generado reacciones divididas en la República Dominicana: respaldo por parte del empresariado y dudas entre los ciudadanos ante el posible impacto en el costo de la vida.
Las disposiciones, adoptadas en respuesta a los efectos de la crisis internacional provocada por el conflicto en Medio Oriente, buscan mitigar el impacto en la economía local mediante subsidios, inversión pública y apoyo a sectores vulnerables.
Apoyo del sector empresarial
Los principales gremios empresariales del país valoraron positivamente las medidas, considerándolas necesarias para enfrentar el escenario global.
El Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) calificó como “oportunas” las acciones del Gobierno, destacando que los recursos adicionales destinados a asistencia social, subsidios a fertilizantes y mantenimiento de la inversión pública ayudarán a proteger a los sectores más sensibles y a sostener la actividad económica.
Asimismo, la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) expresó su respaldo y planteó la importancia de mantener un diálogo constante entre el sector público y privado para monitorear factores como el costo de materias primas, energía y transporte.
Por su parte, la Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo) subrayó la necesidad de preservar la competitividad, especialmente ante los retos logísticos derivados del contexto internacional.
Ciudadanos muestran preocupación
En contraste, ciudadanos consultados expresaron escepticismo sobre la efectividad de las medidas y manifestaron preocupación por el aumento del costo de vida.
Muchos consideran que, a pesar de los anuncios oficiales, los precios de productos básicos, el transporte y otros servicios podrían continuar en alza como consecuencia de la crisis global.
El temor principal radica en que los efectos del conflicto internacional terminen trasladándose directamente al bolsillo de la población, afectando especialmente a los sectores de menores ingresos.
Contexto internacional presiona la economía
Las medidas del Gobierno se enmarcan en el impacto que ha tenido la guerra en Medio Oriente sobre los mercados internacionales, especialmente en el precio del petróleo, los fletes y las materias primas.
El propio presidente Abinader ha advertido que esta situación podría generar presiones sobre tarifas eléctricas, transporte y alimentos, lo que añade tensión al panorama económico nacional.
Un equilibrio entre estabilidad y percepción social
Aunque el respaldo empresarial refleja confianza en la estrategia gubernamental, la percepción ciudadana evidencia un reto clave: lograr que las medidas se traduzcan en estabilidad real para los hogares.
El desarrollo de los próximos meses será determinante para medir el impacto de estas políticas y si logran contener el alza de precios en medio de un contexto internacional altamente volátil.