La congestión en los principales aeropuertos de Estados Unidos ha alcanzado niveles inéditos, con tiempos de espera en los controles de seguridad que superan las cuatro horas, debido a la ausencia masiva de agentes de la Administración de Seguridad del Transporte.
El problema, que se ha intensificado en los últimos días, está directamente vinculado a la falta de financiación federal, lo que ha provocado impagos a empleados y un aumento significativo en el ausentismo laboral.
De acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional, hasta un 10% de los agentes de la TSA no se presentaron a sus puestos, aunque en algunos aeropuertos la cifra es mucho mayor.