Las intensas lluvias que afectan gran parte del país cobraron la vida de una niña de 7 años y un joven en el municipio de Villa Altagracia, en medio de las crecidas de ríos y cañadas provocadas por la vaguada.

Según informaciones ofrecidas por autoridades locales, la menor perdió la vida cuando intentaba cruzar un pequeño arroyo junto a su abuelo. Ambos fueron arrastrados por la corriente, logrando el adulto salir con vida, mientras que la niña falleció a causa del incidente.

Otra víctima en medio de la crecida

En un hecho separado, un joven murió tras ser arrastrado por un río mientras se desplazaba a caballo. La fuerza de la corriente, intensificada por las lluvias, impidió que pudiera ponerse a salvo.

Comunidades incomunicadas y pérdidas materiales

Las lluvias, que se intensificaron desde la tarde del domingo, también han dejado a varias comunidades incomunicadas, entre ellas Reparadora y La Lomita, además de provocar inundaciones en decenas de viviendas.

El alcalde del municipio alertó que muchas familias de escasos recursos lo han perdido todo, por lo que solicitó la intervención urgente del Gobierno para asistir a los afectados.

Infraestructura colapsada

Entre los daños reportados se encuentra el colapso del puente de Los Guineos, lo que agrava la situación de aislamiento en la zona y dificulta las labores de asistencia.

Las autoridades locales han insistido en la necesidad de reconstruir esta infraestructura clave para la comunicación entre comunidades.

Lluvias continuarán

De acuerdo con los pronósticos meteorológicos, las condiciones de inestabilidad continuarán debido al fortalecimiento de la vaguada, lo que podría generar aguaceros intensos, tormentas eléctricas, ráfagas de viento y posibles granizadas en distintas regiones del país.

El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) mantiene múltiples provincias bajo alerta, mientras las autoridades reiteran el llamado a la población a evitar cruzar ríos o cañadas crecidas y seguir las recomendaciones oficiales.

La tragedia en Villa Altagracia refleja el alto riesgo que representan estos fenómenos climáticos, especialmente en comunidades vulnerables, donde los efectos de las lluvias pueden tener consecuencias fatales.