Varios economistas consultados por la prensa local señalan que la escalada bélica en Medio Oriente, con consecuencias globales en los mercados energéticos y financieros, podría tener repercusiones importantes en la economía dominicana si la tensión se mantiene o se profundiza. Según analistas, el efecto más inmediato se percibe a través de los precios internacionales del petróleo, que han aumentado desde el inicio de la crisis bélica y que encarecen la factura de combustibles que el país —como importador neto— debe pagar. En ese sentido, expertos indican que: 📈 Aumento de costos energéticos: El economista Antonio Ciriaco Cruz explicó que los precios del crudo han subido alrededor de un 13 % en el mercado internacional, ubicando el barril de petróleo cerca de US$67–77. Esto implica un sobreprecio significativo frente a las previsiones oficiales de presupuesto que se hicieron con un precio estimado menor, lo que puede elevar el costo total de la energía para el país. Por cada dólar que sube el barril internacional, la factura petrolera dominicana aumenta en decenas de millones de dólares anuales, afectando la balanza comercial y la cuenta corriente. 💰 Presión sobre las finanzas públicas: Si los precios del petróleo se mantienen altos o suben aún más (por ejemplo a US$100/barril o más), los economistas advierten que el gasto en subsidios a combustibles podría multiplicarse, presionando el presupuesto público y reduciendo el margen fiscal disponible. Esto también puede obligar al Estado a gastar más para evitar que los aumentos internacionales se trasladen directamente a los consumidores, afectando precios internos y la inflación. 📊 Impactos más amplios: El conflicto ya ha generado incertidumbre en los mercados financieros globales, elevando el costo del petróleo y el gas, lo que repercute en la inflación y podría desacelerar el crecimiento si persiste. Si bien algunos economistas dominicanos ven también efectos positivos modestos —como un posible aumento en la recaudación por impuestos ligados al precio del petróleo— el consenso general es que los costos y riesgos superan esos beneficios potenciales si las tensiones se prolongan. Los expertos instan a que tanto el gobierno como sectores productivos monitoreen de cerca la evolución de los precios energéticos y consideren medidas de contingencia para mitigar los posibles efectos en la inflación, la balanza de pagos y los costos de producción en sectores clave como transporte, turismo y zonas francas. Post navigation Previous Post Más de 400 muertes en siniestros de tránsito en dos meses agudizan preocupación por seguridad vial