En distintas zonas del Distrito Nacional, los llamados parqueadores informales se han convertido en una presencia habitual en las calles, donde organizan el estacionamiento de vehículos a cambio de una compensación económica voluntaria por parte de los conductores. Aunque reconocen que las vías públicas no tienen dueños, muchos de estos trabajadores aseguran que su labor consiste en ayudar a los conductores a estacionarse y vigilar los vehículos, lo que consideran un servicio útil en áreas donde escasean los espacios de parqueo. Con el paso del tiempo, esta actividad se ha expandido hasta el punto de que algunos la describen como una especie de “empresa ambulante” sin jefes ni estructuras formales, donde cada persona ocupa un área determinada para trabajar y obtener ingresos diarios. Uno de los parqueadores consultados por el reportaje explicó que lleva más de 15 años en esta actividad y que, dependiendo del flujo de vehículos, puede regresar a casa con ingresos que rondan entre 1,200 y 1,500 pesos en los días menos favorables, aunque en jornadas con más visitantes la cantidad puede ser mayor. Los trabajadores aseguran que no establecen una tarifa fija por el servicio, sino que reciben lo que cada conductor decide pagar. Sin embargo, también reconocen que en ocasiones se generan conflictos cuando algunos usuarios utilizan el servicio y luego se marchan sin aportar nada. Además, varios de ellos admiten haber tenido enfrentamientos con autoridades municipales y policiales, ya que esta actividad no está regulada formalmente, lo que provoca operativos y desalojos en ciertas áreas de la ciudad. Pese a estas dificultades, muchos parqueadores consideran que su presencia contribuye a ordenar el estacionamiento y evitar robos de vehículos, por lo que defienden la continuidad de su trabajo en las calles. Post navigation Infraestructura Escolar busca acelerar terminación de 28 proyectos escolares en Hato Mayor Operativo internacional rescata 65 menores víctimas de abuso sexual en América Latina