A partir del 3 de julio de 2026 entrará en vigor el aumento del impuesto sobre las transferencias electrónicas y la emisión de cheques, cuya tasa pasará de 0.15 % a 0.20 %, como parte de las medidas establecidas en la Ley 30-26 de Medidas Pro Crecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional. Sin embargo, la normativa contempla varias excepciones en las que este gravamen no será aplicado.

Entre las operaciones exentas del impuesto se encuentran las transferencias entre cuentas de un mismo titular, ya sea dentro de la misma entidad financiera o entre diferentes bancos; los retiros de efectivo en cajeros automáticos y sucursales; los pagos y transferencias realizados al Estado por concepto de impuestos; las operaciones relacionadas con la seguridad social y los fondos de pensiones; así como determinadas transferencias internacionales y movimientos hacia cuentas del mismo titular, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la entidad bancaria.

En cambio, sí estarán gravadas la emisión y el pago de cheques, las transferencias electrónicas —incluidos los pagos de préstamos y tarjetas de crédito—, las transferencias a cuentas de terceros, las operaciones entre cuentas personales y cuentas mancomunadas con otros titulares, así como los retiros de efectivo realizados por terceros mediante códigos en cajeros automáticos.

El incremento forma parte del paquete de medidas fiscales aprobado por el Congreso Nacional con el objetivo de fortalecer las finanzas públicas y aumentar la recaudación del Estado entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones. De acuerdo con el calendario de implementación de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), esta modificación comenzará a aplicarse de forma automática desde este viernes, junto con otras disposiciones tributarias contempladas en la nueva legislación.