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Decenas de comunitarios, ambientalistas y representantes religiosos realizaron una marcha pacífica en el sector de Santo Cerro, en la provincia de La Vega, para protestar contra la deforestación y los daños ecológicos que, según denuncian, están ocurriendo en la loma de esa comunidad debido a un supuesto proyecto turístico e inmobiliario.  

La manifestación recorrió el trayecto desde el Santuario del Santo Cerro hasta las cercanías del club de Río Seco. Durante la caminata, los participantes denunciaron la tala indiscriminada de árboles y acusaron a los responsables del proyecto de no mostrar públicamente permisos ambientales ni estudios de impacto ecológico.  

El ambientalista Yanio Concepción calificó la situación como un “ecocidio” y afirmó que las intervenciones están afectando una zona ecológica sensible. Residentes de comunidades como Carrera de Palma y Río Seco aseguraron que, desde el inicio de los trabajos, han aumentado las inundaciones y los deslizamientos de tierra durante las lluvias.  

También participaron representantes de la Iglesia católica. El sacerdote Rafael Mendoza expresó que la protesta tenía un carácter ambiental y comunitario, y pidió que los responsables sean sometidos a la justicia. Mientras tanto, el padre Jhonny Durán advirtió sobre el impacto que podría tener un desarrollo turístico en una zona tan vulnerable.  

El líder religioso Rogelio Cruz afirmó que el Santo Cerro es patrimonio histórico y ambiental del país, y criticó la destrucción de la loma. Los manifestantes corearon consignas como “No queremos villa, queremos vida” y exigieron la paralización inmediata de los trabajos, además de una intervención del Ministerio de Medio Ambiente y de la Procuraduría Ambiental.