La selección de Estados Unidos puso fin al sueño de República Dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 tras imponerse 2-1 en un intenso duelo de semifinal celebrado en Miami, asegurando así su tercera aparición consecutiva en la final del torneo. 

El partido fue un auténtico choque de pitcheo y estrategia. El abridor estadounidense Paul Skenes controló a la poderosa ofensiva dominicana durante 4.1 entradas, permitiendo apenas una carrera y manteniendo el juego bajo control desde el montículo. 

República Dominicana tomó la delantera temprano en el encuentro. En la segunda entrada, Junior Caminero conectó un cuadrangular solitario que puso en ventaja al conjunto caribeño y encendió las expectativas de los fanáticos dominicanos. 

Sin embargo, el equipo estadounidense respondió en el cuarto inning. Gunnar Henderson empató el marcador con un jonrón y poco después Roman Anthony disparó otro batazo de vuelta completa que terminó siendo la carrera decisiva del encuentro. 

A partir de ese momento, el bullpen de Estados Unidos se encargó de cerrar las puertas. Una sólida actuación de los relevistas y el cierre de Mason Miller evitaron que la ofensiva dominicana pudiera reaccionar en las entradas finales. 

Dominicana, que había sido uno de los equipos más explosivos del torneo con un promedio superior a diez carreras por partido en rondas previas, no logró descifrar el pitcheo rival en los momentos clave del juego. 

Con la victoria, Estados Unidos avanzó a su tercera final consecutiva del Clásico Mundial de Béisbol, donde buscará su segundo título del torneo. En el partido decisivo enfrentará al ganador del duelo semifinal entre Venezuela e Italia. 

Aunque el resultado fue doloroso para los dominicanos, el equipo dejó una fuerte impresión durante el torneo, mostrando una ofensiva poderosa y reafirmando el talento que caracteriza al béisbol del país.