La Organización de las Naciones Unidas (ONU) publicó su informe anual sobre los niños y los conflictos armados, en el que identifica a gobiernos y grupos armados responsables de las más graves violaciones contra los derechos de la niñez durante 2025. El documento advierte que los abusos contra menores continúan aumentando y alcanzan niveles alarmantes en distintos escenarios de guerra.
Entre los principales responsables señalados por el informe figuran fuerzas gubernamentales de países como Israel, Rusia, Sudán, Myanmar, Somalia, Siria, Sudán del Sur y la República Democrática del Congo, además de numerosos grupos armados no estatales que operan en zonas de conflicto. La ONU documentó asesinatos, mutilaciones, reclutamiento forzado de menores, violencia sexual, secuestros, ataques contra escuelas y hospitales, y la obstrucción de ayuda humanitaria.
El informe revela que durante 2025 se verificaron 38,558 violaciones graves contra niños y niñas en conflictos armados, incluyendo un incremento del 34 % en los asesinatos y mutilaciones de menores respecto al año anterior. Naciones Unidas advirtió que estas cifras solo reflejan los casos que pudieron ser verificados, por lo que el número real podría ser considerablemente mayor.
La ONU exhortó a todas las partes involucradas en los conflictos a cumplir el derecho internacional humanitario, proteger a la población infantil y poner fin al uso de menores en acciones bélicas. Asimismo, pidió fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas y ampliar la asistencia humanitaria para las víctimas, al considerar que la protección de la niñez debe ser una prioridad en cualquier proceso de paz.