El FBI informó que frustró un presunto ataque contra un evento de la UFC celebrado en los jardines de la Casa Blanca, al que asistió el presidente Donald Trump, tras una operación coordinada que permitió detener a varios sospechosos antes de que el plan pudiera ejecutarse.
De acuerdo con las autoridades, la investigación comenzó el 10 de junio, cuando surgieron indicios de una amenaza contra el evento. La operación se desarrolló en varios estados y culminó con la detención de cinco personas, mientras otras continúan bajo investigación por su presunta vinculación con el complot.
Según las primeras informaciones, los sospechosos planeaban utilizar drones cargados con explosivos para atacar edificios cercanos y generar pánico entre los asistentes. Posteriormente, el plan contemplaba aprovechar la confusión para ejecutar otros ataques, aunque las autoridades evitaron que la operación avanzara.
El director del FBI, Kash Patel, destacó la rápida coordinación entre las agencias de seguridad para neutralizar la amenaza y aseguró que las investigaciones continúan con el objetivo de identificar a todos los integrantes de la red involucrada. Por su parte, Trump, quien se encontraba participando en la cumbre del G7 al momento del anuncio, indicó que no había sido informado previamente sobre el intento de ataque.
Las autoridades estadounidenses señalaron que el caso sigue bajo investigación y que en los próximos días podrían presentarse cargos adicionales, mientras refuerzan las medidas de seguridad para eventos de alta concentración de público y con presencia de altos funcionarios del Gobierno.