El juez Raymundo Mejía, del Primer Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, afirmó que “la justicia no es venganza” al emitir su decisión de enviar a juicio de fondo a los hermanos Antonio y Maribel Espaillat por el caso del colapso del techo de la discoteca Jet Set. El magistrado sostuvo que el proceso debe regirse por las pruebas y el debido proceso, sin dejarse influenciar por presiones externas o el clamor popular.

Durante la lectura de la resolución, el juez explicó que la función de los tribunales es garantizar una decisión fundamentada en el derecho y en las evidencias presentadas por las partes, recordando que la administración de justicia busca establecer responsabilidades penales con apego a la ley y no satisfacer deseos de represalia.

En su decisión, el magistrado determinó que existen elementos suficientes para que los imputados enfrenten un juicio de fondo, donde se debatirá su presunta responsabilidad en la tragedia ocurrida en el centro de entretenimiento, que dejó cientos de víctimas entre fallecidos y heridos. Además, dispuso mantener la inmovilización de bienes de los acusados por un monto de hasta RD$500 millones, con el objetivo de proteger los derechos de las víctimas y garantizar una eventual reparación civil.

Con el envío a juicio, el caso entra ahora en una nueva etapa procesal, en la que el Ministerio Público, la defensa y los representantes de las víctimas presentarán sus pruebas y argumentos ante el tribunal que conocerá el fondo del proceso, el cual decidirá finalmente sobre la culpabilidad o inocencia de los acusados.