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El sistema judicial dominicano entrará en una etapa decisiva durante los meses de mayo y junio, cuando los tribunales determinen el futuro de varios de los casos de corrupción más relevantes del país: Calamar, Coral y Camaleón.

En el caso Calamar, la jueza del Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, Altagracia Ramírez, tiene previsto emitir su decisión el próximo 29 de mayo, en la que definirá si los imputados serán enviados a juicio de fondo o si el proceso se detiene en esta etapa.  

Este expediente involucra a varios exfuncionarios de alto nivel, acusados por el Ministerio Público de integrar una presunta red que habría provocado un desfalco superior a los RD$19,000 millones mediante pagos irregulares por expropiaciones de terrenos y otros mecanismos ilícitos.  

El órgano acusador ha solicitado que todos los implicados enfrenten un juicio de fondo, mientras que las defensas han pedido que se dicte auto de no ha lugar, alegando insuficiencia de pruebas.

Por otro lado, los casos Coral y Camaleón también avanzan en los tribunales y se espera que durante ese mismo período se tomen decisiones clave sobre su curso, lo que mantiene la atención pública centrada en estos procesos judiciales.

Estos expedientes forman parte de los mayores esfuerzos recientes del Ministerio Público para perseguir la corrupción administrativa en la República Dominicana, involucrando a exfuncionarios, militares y civiles acusados de distintos esquemas de malversación de fondos públicos.