El área protegida enfrenta deterioro, contaminación y abandono, pese a su importancia ecológica para el Gran Santo Domingo.
Santo Domingo.– Lo que alguna vez fue considerado un pulmón verde para el Gran Santo Domingo, hoy enfrenta un panorama de abandono y deterioro. La zona de La Barquita, ubicada en Santo Domingo Norte, evidencia graves problemas ambientales ante la falta de intervención sostenida de las autoridades.
Residentes y comunitarios denuncian que el área protegida ha perdido gran parte de su valor ecológico debido a la acumulación de desechos, la contaminación del entorno y la ausencia de mantenimiento. (diariolibre.com)
Un ecosistema en deterioro
La zona, que forma parte de un importante corredor ecológico en las cercanías del río Ozama, presenta signos visibles de degradación.
Entre los principales problemas reportados se encuentran:
- Vertederos improvisados
- Acumulación de basura
- Presencia de aguas residuales
- Reducción de áreas verdes
Estos factores han impactado negativamente la biodiversidad y las condiciones ambientales del lugar. (diariolibre.com)
Falta de intervención oficial
Comunitarios aseguran que el Ministerio de Medio Ambiente no ha dado el seguimiento necesario para preservar la zona, lo que ha permitido que el deterioro avance.
La ausencia de vigilancia y mantenimiento ha facilitado la ocupación irregular y el uso inadecuado del espacio, agravando la situación ambiental. (diariolibre.com)
Impacto en la comunidad
El deterioro de La Barquita no solo afecta el medio ambiente, sino también la calidad de vida de los residentes cercanos.
Los malos olores, la proliferación de insectos y la contaminación del entorno representan riesgos para la salud, además de limitar el uso del área como espacio recreativo.
De espacio protegido a zona vulnerable
La transformación de La Barquita evidencia los desafíos en la gestión de áreas protegidas en entornos urbanos, donde la presión demográfica y la falta de control pueden revertir avances ambientales.
Lo que antes funcionaba como un espacio de equilibrio ecológico ahora enfrenta una situación de vulnerabilidad creciente.
Llamado a acciones urgentes
Comunitarios y ambientalistas han hecho un llamado a las autoridades para intervenir de manera urgente, implementar planes de saneamiento y garantizar la protección efectiva del área.
Asimismo, destacan la necesidad de políticas sostenibles que permitan recuperar este espacio y devolverle su función como pulmón verde del Gran Santo Domingo.
Un reto ambiental pendiente
El caso de La Barquita refleja una problemática más amplia sobre la conservación ambiental en el país, donde la falta de continuidad en las acciones institucionales puede comprometer recursos naturales clave.
La recuperación del área dependerá de una respuesta coordinada entre autoridades y comunidad, en un esfuerzo por rescatar uno de los espacios ecológicos más importantes de la capital.