El director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Juan Manuel Méndez, explicó que las intensas lluvias registradas en el país superaron la capacidad de absorción del suelo, provocando inundaciones significativas en varias zonas del Gran Santo Domingo.
De acuerdo con el funcionario, se registraron precipitaciones entre 300 y 400 milímetros en un corto período de tiempo, una cantidad que calificó como extraordinaria y fuera de los niveles que puede soportar cualquier sistema urbano.
“No hay suelo que pueda absorber esa cantidad de agua ni alcantarillado que pueda conducirla”, afirmó Méndez al explicar la magnitud del fenómeno.
Suelos saturados agravan el impacto
El titular del COE señaló que la situación se vio agravada porque el territorio ya presentaba saturación tras varios días de lluvias continuas. Esta condición impidió que el agua se filtrara, generando escorrentías superficiales que derivaron en inundaciones urbanas.
Este fenómeno ocurre cuando el suelo pierde su capacidad de absorción y el agua fluye rápidamente sobre la superficie, afectando calles, viviendas y el tránsito en distintas localidades.
Defensa del sistema de alertas
Ante cuestionamientos por los niveles de alerta emitidos, Méndez defendió el accionar del organismo, indicando que el Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo se encontraban bajo alerta verde desde días previos, conforme a los informes técnicos disponibles.
Explicó que el COE actúa en base a datos suministrados por los organismos meteorológicos y rechazó la idea de emitir alertas más severas de manera reactiva tras ocurrir los eventos, insistiendo en la importancia de mantener la credibilidad institucional.
Fenómenos cada vez más intensos
El director del COE también vinculó la intensidad de las lluvias con los efectos del cambio climático, señalando que este tipo de eventos pueden desarrollarse en cuestión de minutos, dificultando la capacidad de respuesta temprana.
A pesar de que el país cuenta con herramientas tecnológicas como radares Doppler para monitorear el clima, Méndez reconoció que la rapidez y magnitud de estos fenómenos representan un desafío creciente para las autoridades.
La situación mantiene en alerta a las instituciones de emergencia, mientras el Gobierno continúa evaluando daños y coordinando acciones para asistir a las comunidades afectadas.