El presidente Luis Abinader sometió ante el Congreso Nacional un proyecto de ley para la aprobación de un préstamo por 400 millones de dólares, destinado a fortalecer el sistema de agua potable y saneamiento en una de las principales zonas turísticas del país.
El financiamiento, suscrito con el Banco Interamericano de Desarrollo, forma parte de la tercera fase de un programa integral enfocado en mejorar la infraestructura hídrica en la región de Punta Cana–Bávaro, un polo clave para la economía dominicana.
Según el documento oficial, los recursos serán ejecutados por el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados y estarán dirigidos a ampliar la cobertura de agua potable, optimizar el saneamiento y promover el reúso del agua. Además, el proyecto busca proteger los acuíferos costeros y garantizar una gestión más sostenible del recurso hídrico.
El acuerdo de financiamiento fue firmado el 19 de febrero de 2026 y contempla un plazo de 19.5 años para su pago, con un período de gracia de 5.5 años. El primer desembolso de amortización está previsto para octubre de 2031, mientras que el último pago se extendería hasta octubre de 2050. Las tasas de interés serán variables, determinadas en función del mercado internacional.
La iniciativa deberá ser conocida y aprobada por ambas cámaras legislativas antes de su entrada en vigencia. En caso de no completarse este proceso en un plazo de un año, el contrato quedaría sin efecto.
Este nuevo endeudamiento se enmarca en la estrategia del Gobierno de impulsar obras de infraestructura que respalden el crecimiento del turismo, uno de los principales motores económicos del país. No obstante, como es habitual en este tipo de medidas, el proyecto podría generar debate en torno al aumento de la deuda pública y la sostenibilidad fiscal a largo plazo.
Con esta propuesta, el Gobierno apuesta por mejorar servicios básicos en zonas de alta demanda, al tiempo que busca garantizar condiciones adecuadas para el desarrollo turístico y la calidad de vida de residentes y visitantes.