Las empresas obligadas a realizar aportes al sistema de gestión integral de residuos sólidos podrán deducir esas contribuciones al momento de calcular el Impuesto Sobre la Renta (ISR), gracias a una modificación incorporada por la Cámara de Diputados al proyecto que reforma la Ley General de Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos. La iniciativa ya fue aprobada por el Congreso Nacional y solo espera su promulgación por parte del Poder Ejecutivo.

La modificación quedó establecida en un nuevo párrafo del artículo 36, que dispone que la contribución especial será considerada un gasto deducible de la renta bruta. En la práctica, esto significa que el dinero que las empresas aporten al fideicomiso para la gestión de residuos sólidos podrá descontarse al momento de determinar la base sobre la que se calcula el ISR.

El cambio fue introducido durante el conocimiento del proyecto en la Cámara de Diputados, a propuesta de su presidente, Alfredo Pacheco, ya que esta disposición no figuraba en la versión aprobada inicialmente por el Senado. Con esta medida, el Congreso equipara el tratamiento de la contribución especial con otros gastos deducibles contemplados en el Código Tributario.

La reforma también reorganiza la escala de aportes que deberán realizar las empresas, estableciendo montos según el nivel de ingresos anuales. Las compañías con mayores ingresos podrán aportar hasta RD$2.2 millones al año, mientras que aquellas con menor facturación pagarán contribuciones más reducidas. Además, el proyecto contempla reglas especiales para empresas con márgenes regulados por el Estado y para compañías que operan como comisionistas, así como nuevas restricciones a la importación de productos plásticos de un solo uso sin certificación de biodegradabilidad.