Monte Plata, República Dominicana.– Una joven madre de tres niños, identificada como Aurelina Valdez, murió tras ser atacada a tiros presuntamente por su expareja, quien también hirió de bala a la madre de la víctima durante un hecho ocurrido en la comunidad La Colorada, en Yamasá, provincia Monte Plata.
El ataque ocurrió la noche del jueves, cuando el hombre, identificado como Inocencio Belén, conocido con los sobrenombres de “Cristian el Piñero” o “Rey”, habría llegado a la vivienda de la madre de Aurelina y disparado contra ambas mujeres antes de escapar del lugar.
Aurelina falleció en la propia vivienda como consecuencia de las heridas, mientras que su madre recibió un disparo en uno de sus brazos y fue trasladada al Hospital de Monte Plata. Familiares informaron que la mujer se encontraba fuera de peligro.
Habían terminado la relación
De acuerdo con familiares y allegados, Aurelina había terminado recientemente la relación sentimental que mantenía con el presunto agresor, con quien estuvo vinculada durante aproximadamente siete meses.
Sus parientes aseguraron que, pese a la separación, el hombre supuestamente continuaba persiguiéndola y acechándola.
La tía de la víctima, Jacqueline García, relató que el presunto agresor habría irrumpido en la casa de la madre de Aurelina cuando la joven acudió a buscarla para dirigirse juntas a la iglesia.
Durante el ataque, la víctima habría logrado comunicarse con una vecina para pedir auxilio, pero el hombre le habría arrebatado el teléfono antes de huir en una motocicleta.
Deja tres niños en la orfandad
Aurelina Valdez deja tres hijos, de 10, 8 y 3 años, quienes quedaron en la orfandad tras el trágico suceso. Ninguno de los menores era hijo del hombre señalado como responsable de la muerte de su madre.
Mientras tanto, las autoridades mantienen activa la búsqueda de Inocencio Belén, quien permanecía prófugo al momento de la publicación de la información.
La Policía Nacional continúa las investigaciones para localizar al sospechoso y ponerlo a disposición de la justicia.
El caso vuelve a generar preocupación por la persistencia de la violencia contra las mujeres y los hechos mortales asociados a relaciones de pareja o expareja en República Dominicana.