El presidente del Senado, Ricardo de los Santos, defendió este martes la actividad minera en la provincia San Juan de la Maguana, asegurando que puede desarrollarse sin afectar la agricultura, en medio de un creciente rechazo social al proyecto.
Sus declaraciones se producen luego de una huelga general de 24 horas convocada por diversos sectores de la provincia en contra del proyecto minero impulsado por la empresa GoldQuest, específicamente en la zona de Loma Romero.
🌱 “Minería y agricultura pueden coexistir”
El legislador afirmó que no existe incompatibilidad entre ambas actividades, señalando que la minería es “indispensable en la vida moderna” y que, si se realiza de manera responsable, su impacto ambiental puede ser controlado.
Como ejemplo, mencionó la provincia Sánchez Ramírez, donde operan proyectos mineros junto a producción agrícola, asegurando que incluso hay altos niveles de productividad en distintos rubros.
⚠️ Rechazo social y preocupación ambiental
Pese a estas declaraciones, el proyecto ha generado una fuerte oposición en San Juan. Organizaciones sociales, comunitarios y líderes políticos advierten sobre posibles consecuencias negativas, especialmente en los recursos hídricos y la agricultura del valle.
Entre las principales preocupaciones se encuentran los riesgos para la presa de Sabaneta y el río Yaque del Sur, considerados vitales para la producción agrícola de la región.
🔍 Un debate nacional en desarrollo
El tema ha escalado a nivel nacional, convirtiéndose en un debate entre desarrollo económico y protección ambiental. Mientras sectores oficiales destacan el potencial de la minería para generar ingresos y empleo, comunidades locales insisten en que el costo ambiental podría ser demasiado alto.
La empresa GoldQuest, por su parte, ha indicado que el proyecto se encuentra en fase de exploración y que los estudios de impacto ambiental serán determinantes para su viabilidad.
🇩🇴 Entre el progreso y la sostenibilidad
El caso de San Juan refleja una tensión recurrente en muchos países: cómo equilibrar la explotación de recursos naturales con la protección del medio ambiente y las actividades productivas tradicionales.
Por ahora, la discusión sigue abierta, con posiciones encontradas y una población que exige ser escuchada antes de cualquier decisión definitiva.