El futuro del pelotero dominicano continúa siendo incierto, aun después de la reciente decisión judicial que lo dejó libre de cumplir condena. Aunque el tribunal emitió un perdón judicial tomando en cuenta circunstancias específicas del caso, su situación deportiva todavía está lejos de resolverse.
Actualmente, el mayor interrogante gira en torno a las Grandes Ligas. La MLB mantiene abierta su propia investigación bajo la política de conducta de la liga, por lo que todavía podría imponer sanciones disciplinarias independientemente de la decisión tomada por la justicia dominicana.
Además, el jugador permanece en la lista restringida de los Tampa Bay Rays, situación que le ha impedido jugar desde 2023 y también recibir salario. Analistas deportivos consideran que su regreso al béisbol profesional dependerá no solo de la MLB, sino también de aspectos migratorios y de imagen pública.
El caso también sigue generando debate entre fanáticos y especialistas deportivos, debido al impacto que ha tenido en una de las carreras más prometedoras del béisbol dominicano en los últimos años. Mientras algunos creen que aún podría tener una segunda oportunidad, otros consideran que el daño a su reputación y trayectoria podría ser irreversible.