Las regulaciones del sistema de motoconchos continúan siendo una deuda pendiente para las autoridades dominicanas, pese al crecimiento acelerado del parque de motocicletas y los constantes problemas de tránsito, informalidad y violencia asociados al sector.
Aunque el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) anunció recientemente un plan para regular las paradas de motoconchos, especialistas y dirigentes del transporte consideran que las medidas aún resultan insuficientes frente al desorden existente en gran parte del país.
Según datos citados por el reportaje de Listín Diario, millones de motocicletas circulan actualmente en República Dominicana, muchas de ellas utilizadas en servicios de motoconcho que operan sin registros formales, supervisión efectiva ni cumplimiento pleno de las normas de tránsito.
El debate ha cobrado mayor fuerza tras hechos violentos protagonizados por motoconchistas, incluyendo el asesinato del conductor Deivy Abreu en Santiago luego de un conflicto vial. El caso provocó llamados a reformar de manera integral el sistema de motoconchos y endurecer los controles sobre sus operadores.
Dirigentes del transporte han insistido en que el país necesita una regulación más estricta que incluya identificación obligatoria de conductores, organización formal de las paradas, fiscalización permanente y sanciones más severas para quienes violen la ley.
Mientras tanto, ciudadanos continúan denunciando maniobras peligrosas, ocupación irregular de espacios públicos y la dificultad de las autoridades para controlar un sector que se ha convertido en uno de los principales medios de transporte informal del país.