Katmandú, Nepal. – La devastadora riada que golpeó zonas de Nepal y el Tíbet chino deja ya más de 1,000 personas fallecidas, mientras equipos de rescate continúan trabajando entre lodo, rocas y escombros para localizar a miles de desaparecidos.
La tragedia, ocurrida tras el colapso de una estructura glaciar en la región del Himalaya, ha provocado una de las emergencias más graves registradas recientemente en la zona. Las autoridades reportan además miles de personas que todavía no han podido ser localizadas.
Una catástrofe de grandes proporciones
En Nepal se han contabilizado 987 fallecidos y 3,916 desaparecidos, mientras que en el lado chino se reportan otras 16 víctimas mortales y 546 personas sin localizar.
Entre los desaparecidos figuran cientos de extranjeros de distintas nacionalidades, lo que ha obligado a varios países a colaborar con las autoridades locales en las labores de búsqueda e identificación.
Los equipos de emergencia han tenido que enfrentar importantes dificultades debido a los deslizamientos de tierra, carreteras destruidas y daños en la infraestructura, condiciones que han complicado el acceso a las comunidades afectadas.
Hasta ahora, más de 11,000 personas han sido rescatadas, mientras helicópteros y equipos especializados continúan trasladando ayuda y buscando sobrevivientes en las zonas más aisladas.
El colapso de un glaciar, en el centro de la tragedia
La emergencia se originó después del colapso de una masa glaciar en el Himalaya, que desencadenó una enorme avalancha de hielo, rocas, agua y sedimentos que avanzó por los valles y arrasó comunidades e instalaciones.
Uno de los sectores más afectados corresponde a instalaciones hidroeléctricas, donde cientos de trabajadores permanecen desaparecidos. Los rescatistas han utilizado maquinaria pesada, helicópteros y puentes provisionales para intentar llegar hasta las personas que podrían estar atrapadas.
Una nueva advertencia sobre el cambio climático
La magnitud de la tragedia también ha colocado nuevamente sobre la mesa los riesgos que enfrenta la región del Himalaya como consecuencia del calentamiento global.
Expertos y funcionarios internacionales han advertido que el rápido derretimiento de los glaciares puede incrementar los riesgos asociados a inundaciones repentinas y otros fenómenos relacionados con la inestabilidad de las zonas montañosas.
Naciones Unidas ha señalado que el Himalaya enfrenta un riesgo creciente de inundaciones provocadas por el desbordamiento o colapso de sistemas glaciares. Nepal, China e India cuentan con decenas de lagos glaciares considerados de alto riesgo.
Aunque los científicos advierten que no todos los detalles de la relación entre este evento específico y el cambio climático pueden establecerse de inmediato, existe preocupación por el impacto que el aumento de las temperaturas está teniendo sobre los glaciares y ecosistemas de alta montaña.
Continúa la búsqueda de desaparecidos
Mientras las autoridades comienzan a gestionar entierros e identificación de víctimas, los equipos de rescate mantienen las operaciones en diferentes puntos de Nepal y China.
Familiares de las personas desaparecidas han sido llamados a proporcionar muestras de ADN para facilitar la identificación de cuerpos recuperados.
La tragedia vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de las comunidades del Himalaya frente a fenómenos extremos y la necesidad de fortalecer los sistemas de alerta temprana, la infraestructura y la preparación ante los efectos de un clima cada vez más cambiante.