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Santo Domingo. La Cámara de Diputados de la República Dominicana destina más de RD$33 millones mensuales al pago de la nómina del personal de apoyo asignado a los legisladores, según datos correspondientes a marzo de 2026.

El gasto total asciende a RD$33,192,210.25 al mes, producto del pago de 893 empleados que trabajan tanto de manera directa con los diputados como en los bloques partidarios dentro del Congreso.  

Cuatro empleados por cada diputado

Cada diputado cuenta con un equipo fijo de cuatro colaboradores financiados con fondos públicos, que incluye:

  • Un asistente legislativo (RD$35,200 mensuales)
  • Un chofer (RD$49,500)
  • Un mensajero interno (RD$27,500)
  • Una secretaria (RD$33,000)  

Este esquema es uniforme para la mayoría de los legisladores, con excepción del presidente de la Cámara de Diputados, quien dispone de un personal reducido.

Bloques partidarios también tienen nómina

Además del personal individual de cada diputado, los bloques de los partidos políticos cuentan con empleados adicionales para labores administrativas y de coordinación.

Entre los principales:

  • El Partido Revolucionario Moderno (PRM) tiene 41 empleados
  • El Partido de la Liberación Dominicana (PLD) cuenta con 24
  • La Fuerza del Pueblo (FP) posee 12 trabajadores  

Solo estos tres bloques representan un gasto mensual superior a RD$3.8 millones en nómina.

Un sistema sin regulación clara

A pesar del alto costo, no existe una normativa específica que regule de manera explícita la cantidad de personal asignado a los legisladores ni el uso de estos recursos para fines individuales.

Este modelo de contratación se replica también en el Senado, donde incluso se registran cifras mayores de empleados por legislador, lo que incrementa significativamente el gasto público en el Poder Legislativo.  

Debate sobre el uso de recursos públicos

El monto destinado a estas nóminas reabre el debate sobre la eficiencia del gasto público y la transparencia en el uso de los recursos del Estado, especialmente en un contexto donde sectores de la sociedad demandan mayor control y rendición de cuentas.

Expertos consideran que la ausencia de reglas claras podría dar lugar a distorsiones en la asignación del personal, así como a un uso poco eficiente de los fondos públicos.

Un tema que genera cuestionamientos

El gasto en personal de apoyo se suma a otros beneficios que reciben los legisladores, como salarios, viáticos, dietas y gastos de representación, lo que mantiene bajo escrutinio el costo total del Congreso Nacional.