La empresaria e influencer Michelle Reynoso dejó claro que no tiene intención de permitir que su hija participe en Miss República Dominicana, al considerar que el certamen mantiene dinámicas que, a su juicio, no han cambiado con el paso de los años.

Durante una conversación reciente, Reynoso fue contundente al expresar: “Mi hija no va al Miss RD mientras sea la misma historia”, una declaración que rápidamente generó reacciones en redes sociales y programas de entretenimiento.

Aunque no ofreció detalles específicos sobre las razones detrás de su postura, la también creadora de contenido dejó entrever que sus reservas están relacionadas con la forma en que tradicionalmente se manejan los concursos de belleza en el país y con ciertos aspectos del ambiente que rodea estas competencias.

Sus palabras han provocado un amplio debate entre seguidores y usuarios de plataformas digitales. Algunos respaldan su decisión por considerar que las nuevas generaciones deben priorizar otros espacios de desarrollo personal y profesional, mientras que otros defienden los certámenes de belleza como plataformas de preparación, disciplina y proyección internacional para muchas jóvenes dominicanas.

La hija de Michelle Reynoso ha despertado interés mediático en varias ocasiones debido a la exposición pública de su familia, lo que ha llevado a especulaciones sobre una posible incursión futura en el mundo del modelaje o los concursos de belleza. Sin embargo, con estas declaraciones, Reynoso dejó claro que, al menos por ahora, esa posibilidad está descartada.

El comentario de la empresaria se suma a las discusiones recurrentes sobre la evolución de los certámenes de belleza en la República Dominicana y sobre el papel que estos desempeñan en la sociedad actual, especialmente en un contexto donde cada vez más figuras públicas cuestionan los estándares tradicionales asociados a este tipo de competencias.

Hasta el momento, la organización de Miss República Dominicana no ha emitido ninguna reacción pública a las declaraciones de Michelle Reynoso.