El Gobierno de la República Dominicana anunció una profunda transformación en el manejo de los recursos consulares al disponer que todos los ingresos generados por los consulados en el exterior pasen directamente al Estado, como parte de una reforma orientada a fortalecer la transparencia y la eficiencia administrativa.

La medida, impulsada por la administración del presidente Luis Abinader, establece que los fondos recaudados por servicios consulares serán transferidos a la Cuenta Única del Tesoro, permitiendo así un control centralizado y supervisado de estos recursos públicos.

De acuerdo con las autoridades, esta disposición forma parte de una nueva etapa en la reforma del servicio exterior dominicano, que busca consolidar un modelo basado en la rendición de cuentas, la integridad institucional y el uso eficiente de los fondos estatales.

El canciller Roberto Álvarez, junto al viceministro de Asuntos Consulares y Migratorios, explicó que la centralización de los ingresos permitirá al Estado disponer de mayores recursos para ampliar la cobertura de servicios, incluyendo la apertura de nuevos consulados en zonas donde residen comunidades dominicanas.

Reforma incluye mejoras salariales

Como parte del proceso de modernización, el Gobierno también implementará una nueva escala salarial para el personal consular, con condiciones equiparables a las del servicio diplomático. Esta iniciativa busca corregir distorsiones históricas y garantizar una remuneración más justa para los funcionarios.

Respuesta a irregularidades

La reforma surge en un contexto marcado por cuestionamientos a la gestión de algunos consulados, señalados en años recientes por irregularidades financieras, cobros indebidos y otros escándalos que evidenciaron debilidades en los mecanismos de control.

Frente a este panorama, el Gobierno apuesta por un sistema más transparente, con mayor supervisión estatal y estructuras organizativas más eficientes, alineadas con estándares internacionales de gobernanza pública.

Aplicación gradual

Las autoridades informaron que el nuevo modelo será implementado de manera progresiva en todos los consulados y secciones consulares dominicanas a nivel mundial, con una fase final prevista para iniciar en enero de 2027.

Esta transformación forma parte de una estrategia más amplia de modernización institucional, con la que el Estado busca fortalecer el servicio exterior y garantizar una atención más eficiente a los dominicanos en el extranjero.